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Nombras las distintas disciplinas de la filosofía y explicar
La física se ocupa de los problemas del ámbito de la naturaleza; la lógica, de las cuestiones vinculadas con el orden de la razón; la ética, de lo relativo a las acciones humanas correctas o incorrectas; la política, de la mejor forma de vida en común; la gnoseología, de los tipos de conocimiento (gnosis) y del conocimiento verdadero; En la antigüedad, entonces, filosofía se identificaba con la episteme (ciencia).
¿Qué es la epistemología?
es un discurso teórico cuyo objeto es la ciencia, entendida como un tipo de conocimiento que ha llegado a ser modelo y ejemplo de todo saber. A partir de su objeto, la epistemología configura su forma, sus alcances y limitaciones. Reflexiona e interpreta la estructura formal de las ciencias, los aparatos metodológicos de obtención del saber, cómo forman sus teorías y los problemas que plantean para la concepción del sujeto del conocimiento
¿De que se ocupa la Epistemología?
se ocupa, por un lado, de las condiciones que hacen válido el conocimiento científico; y por otro, de los medios que permiten el desarrollo y acrecentamiento del conocimiento propio de las ciencias.
La esencia
La esencia de una cosa es algo que no cambia, que es inmutable, que es una y siempre la misma. Es la idea de una cosa.
Filósofos (Platón)
El filósofo desea la sabiduría en su totalidad, gusta de contemplar el Bien y la verdad, busca conocer lo que realmente es, lo permanente. El conocimiento del filosofo, de la esencia de las cosas, se considera un conocimiento verdadero.
Filodoxos (Platón)
El filodoxo tienen afición por cualquier tipo de saberes y que se muestran dispuestos a aprender muchos temas, busca la multiplicidad de las cosas, pero son incapaces de percibir, aprender y amar lo que las cosas son en sí (su esencia). No tienen un verdadero conocimiento, sino sólo una opinión (doxa).
Filósofos vs. Filodoxos, según Platón
Platón: Entiende por filósofo a aquel hombre que tiene un verdadero conocimiento, aquél que conoce, las cosas en sí mismas, las esencias, por ejemplo: la belleza en sí. En cambio, llama filodoxo a aquél que sólo conoce muchas cosas bellas, distintos tipos de cosas bellas, pero no lo bello en sí.
Los tipos de conocimiento según Platón
• El grado superior de conocimiento es la episteme o ciencia, que en términos estrictos es el conocimiento fundado, el saber real, seguro, estable, permanente. Este tipo de conocimiento revela la existencia de lo que es verdaderamente (objeto), de lo que es siempre de la misma manera, de lo que es siempre lo mismo.
• El grado inferior de conocimiento es la doxa u opinión, que es un tipo de saber que no puede dar cuenta de sí, es decir, no posee fundamento, no puede justificar la verdad que dice conocer. Es un conocimiento particular y cambiante.
La verdad según Platón y Aristóteles
Platón y Aristóteles: Cuando lo que se dice (o se piensa) se corresponde (o se adecua) con lo que las cosas son, entonces, lo que se dice (o se piensa) es verdad.
La verdad permanente vs. lo cambiante
Para que la verdad sea posible, tiene que haber correspondencia o adecuación. Pero, para que haya correspondencia o adecuación, las cosas no pueden cambiar o modificarse. Si las cosas cambiasen permanentemente, la verdad no sería posible, porque cualquier afirmación que se hiciese sobre las cosas dejaría de corresponderse con ellas cuando cambiasen.
Platón sobre las opiniones (de naturaleza cambiantes) y el conocimiento verdadero (permanente).
Platón sostiene que las opiniones no son conocimientos verdaderos (episteme), ya que son de naturaleza cambiante. Si cambian, no pueden corresponderse con las cosas de manera permanente. Lo que se dice en la ciencia (episteme), no puede cambiar (si ha de corresponderse con las cosas) sino que tiene que ser siempre lo mismo, tiene que ser permanente. La ciencia es, en consecuencia, un discurso permanente sobre la realidad permanente.
Lo real vs. lo aparente, y el uso de las definiciones por parte de la ciencia
Lo real es aquello que no cambia, lo permanente, de lo cual es posible decir la verdad. Lo aparente es aquello que cambia, que deja de ser lo que era, de lo cual no es posible decir la verdad (al menos, permanentemente). En consecuencia, la ciencia necesita definir o delimitar tanto los significados del discurso como la realidad de las cosas. Un significado definido es un concepto. Una cosa definida es una esencia.
La ciencia moderna
la ciencia moderna busca conocer el orden, la regularidad o la ley que gobierna los fenómenos. Ellos son lo permanente detrás de los cambios de los fenómenos. Precisamente, se llama “naturaleza” al orden permanente que estructura los fenómenos cambiantes. En este sentido, la ciencia de la naturaleza es la ciencia fundamental en la época moderna.
La ciencia vs. el arte para Platón
las ciencias son conocimientos universales o generales a diferencia de las artes que desarrollan saberes particulares y contingentes.
¿Cómo concebían, los antiguos griegos, al Kosmos?
Los antiguos griegos pensaban que el kosmos está ordenado, que tiene una estructura, una regularidad, una permanencia y una armonía. Pensaban que debajo del aparente caos, del cambio y de la transformación, hay un fundamento o una base en los que todas las cosas se sostienen. el orden del “ser”.
El orden en el cristianismo
En el mundo cristiano medieval, el fundamento estaba puesto en Dios, considerado como creador de todos los seres y salvador de todos los hombres.
Se creía también que Dios había creado al hombre y le había dado la capacidad de comprender el orden de la realidad y a esa capacidad también se la llamó “razón”. Dos significados de “razón”: “objetivo”, porque es el orden mismo de las cosas. Al segundo se lo podría llamar “subjetivo”, porque es la capacidad que tiene el sujeto humano para comprender el orden que hay en las cosas.
¿Cómo es posible una razón subjetiva?
La razón subjetiva es posible porque hay una razón objetiva, porque la realidad tiene un orden en sí misma. La razón subjetiva supone y depende de la razón objetiva.
Crisis del Cristianismo
como consecuencia de la apertura de Europa a otras culturas, como resultado de los nuevos inventos y descubrimientos y como efecto del movimiento de la Reforma religiosa y de las guerras de religión, se dio comienzo a una época “nueva”: la época moderna. La recuperación de las obras de los filósofos griegos y romanos despertó el interés por las obras del arte y del pensamiento antiguos y por el conocimiento científico y el dominio técnico de la naturaleza. Los nuevos inventos y descubrimientos hicieron que el mundo se viera de otro modo: ya no como un universo cerrado alrededor de un centro inmóvil sino como un universo infinito en el que siempre se puede ir más allá.
los individuos durante la crisis del cristianismo
La Reforma religiosa, con su principio de libre interpretación de la Biblia, debilitó la autoridad de la Iglesia y posibilitó una mayor autonomía del pensamiento individual. Las guerras de religión entre católicos y protestantes produjeron un cuestionamiento de los valores cristianos comunes a ambos. Los antiguos fundamentos comenzaron a desmoronarse y no se visualizaba una base nueva que diera un sentido al conjunto de la realidad.
Orden según Espinoza y los filósofos del siglo 17
Los filósofos del siglo XVII piensan, con Spinoza, que “el orden y la conexión del pensamiento es el mismo orden y conexión de las cosas”, y que, por lo tanto, si se parte de una verdad evidente y, sin error, se deducen racionalmente todas las consecuencias de esa verdad, el sistema de pensamiento resultante tiene que coincidir con el sistema del ser, con la realidad tal como está ordenada en sí misma.
La razón como orden
Por “razón” también se entiende, en un significado más estrecho que los definidos antes (razón objetiva y razón subjetiva), la capacidad de ordenamiento demostrativo o deductivo. El término “razón”, con este significado de demostración o deducción, es más estrecho que el significado de razón como la capacidad de comprensión del orden de la realidad que el hombre tiene, porque este último significado incluye la comprensión de todo tipo de orden, en cambio el primer significado sólo incluye el orden deductivo.
Un razonamiento demostrativo es aquel en el que de unas verdades conocidas se siguen, se infieren, se derivan otras verdades necesariamente. Todo proceso deductivo supone, entonces, la verdad del punto de partida. Ésta, no puede ser conocida por deducción, ya que implicaría una derivación al infinito.
Condiciones del sistema deductivo
todo sistema deductivo supone ciertas verdades no deductivas que sirven de principio de todo el sistema. Esas verdades se llaman verdades evidentes. Las verdades evidentes son “absolutas”, es decir, no dependen de otras verdades
características del kosmos
Se concebía al kosmos como una gran esfera cerrada cuyo centro inmóvil era la Tierra. Dicha concepción del kosmos recibe el nombre de geocéntrica. Es decir, La Tierra es el centro del universo y los demás cuerpos celestes giran circularmente alrededor de ella. El kosmos es finito, tiene límites, dado que lo infinito es sinónimo de in-definido y por lo tanto imperfecto.
Teoría de Aristóteles sobre el kosmos y sus regiones
Aristóteles veía el cambio y la corrupción en la Tierra (mundo sensible), pero no lo observaba en los astros. Dividió así el kosmos en dos regiones: por un lado, lo que llamó región «sublunar» o terrestre, donde rige el cambio y la corrupción, donde las cosas (o substancias) nacen, crecen y mueren; por otro, lo que llamó región «supralunar» o celeste, habitada por seres incorruptibles, los astros, que son perfectos, esféricos, no cambian y se mueven circularmente. No nacen, crecen y mueren, sino que son eternos
Problema del modelo geocentrico
La antigua concepción se cuestionó en el año 1543 a partir de la hipótesis heliocéntrica postulada por Copérnico. Dicha hipótesis se suscitó como respuesta a un problema: algunos cuerpos celestes no seguían el curso circular que trazaba la antigua teoría astronómica. "Marte retrograda".
Crítica de Copérnico al geocentrismo y la postulación del sistema heliocéntrico.
Copérnico considera que la explicación del modelo Geocéntrico al movimiento irregular de Marte, Marte retrogrado, es inconsistente y por ello formula un modelo más simple, el heliocéntrico: el Sol se convirtió así en el centro de un sistema en el que la Tierra es un planeta más.
Fue Galileo Galilei quien valiéndose del perfeccionamiento del telescopio logra confirmarla.
visión del espacio premoderna vs. la visión moderna de Copérnico y Bruno
En la visión premoderna del espacio, el universo es un todo jerarquizado cuyas zonas se encuentran ordenadas según lugares heterogéneos y fijos. Específicamente su concepción física establecía un arriba y abajo absolutos; pretendía explicar el comportamiento de los cuerpos en función de su pertenencia a esos lugares «naturales», establecidos por un orden divino. Copérnico y Bruno, en el siglo XVI, comienzan a transformar dicha concepción, promoviendo un concepto de espacio como homogéneo e infinito, sin cualidades ni jerarquías.
nueva racionalidad: las esencias vs. leyes causales
Tanto la noción de cualidad como la de conocimiento de las esencias se reemplazan por la búsqueda de relaciones que permitan formular leyes causales. De esta manera, se afirma un rasgo fundamental de la ciencia moderna: la matematización de los fenómenos físicos que constituye no sólo un medio formal para ordenar los hechos sino la clave misma de la comprensión de la naturaleza.
nueva racionalidad, según la cual los fenómenos naturales se revelan como un mecanismo que funciona de acuerdo a relaciones causales que pueden ser expresadas cuantitativamente.
El mundo desacralizado
A partir del cuestionamiento del sistema aristotélico-ptolemaico, la Tierra perdió su lugar de privilegio en el centro del sistema y con ella el hombre mismo fue degradado a ser un habitante de un planeta periférico.
fue concebido como el único ser que podía comprender el universo; podía conocerlo, transformarlo y adueñarse de él, explotando la naturaleza en su propio beneficio. La razón se concibió como el poder con que cuenta para dicho dominio y la máquina, como el instrumento de transformación. A medida que esta conciencia se arraigó, el mundo comenzó a desacralizarse, es decir, perdió su carácter sagrado o divino.
consecuencias de la desacralización del mundo
El proceso de desacralización del mundo progresivamente lleva a una concepción moderna del universo como una máquina, conformada por piezas que interactúan sobre la base de leyes causales que determinan sus movimientos y que pueden cuantificarse matemáticamente.
La relación entre el hombre y la naturaleza se transforman completamente, Para el hombre moderno la naturaleza es lo que está frente a él: es objeto, lo que se opone, lo que debe ser dominado para que sirva a los fines del hombre. Conocimiento y dominio se entrelazan. Como sostenía Bacon: «saber es poder» y conocer es dominar.
La Ciencia objetiva y la fragmentación del mundo
La ciencia moderna parte de un distanciamiento del hombre respecto del mundo y de la realidad, se convierten en objetos. El hombre como sujeto de conocimiento toma distancia de la naturaleza a la que se enfrenta, convirtiéndola así en objeto. El fundamento de esta objetividad está en el sujeto y el instrumento adecuado para conocerla es la razón. Cuanto más avanzó la modernidad más se distanciaron el sujeto de su objeto de conocimiento, teniendo como efecto la fragmentación del mundo, la naturaleza y la realidad
La ciencia como máxima verdad y los saberes ancestrales
siglo XVII la ciencia moderna alcanza su legitimidad como la única verdad válida sobre la naturaleza desplazando la visión medieval del mundo a costa de eliminar, e incluso apropiarse, de saberes ancestrales
Estos saberes a partir de entonces serán condenados como creencias supersticiosas, irracionales y vinculadas con «fuerzas malignas», principalmente cuando las mismas eran practicadas por mujeres. La ciencia, en cambio, se sostendrá sobre la base de la supuesta objetividad, la racionalidad y el método, y del distanciamiento entre el científico y el mundo que pretende conocer, instalando una nueva lógica de legitimación de los saberes.
La racionalidad y objetividad de la ciencia moderna
La racionalidad y objetividad se plantean como supuestas pero esta mirada sobre la que se construye la ciencia moderna no es sino una mirada particular: la del varón europeo, blanco, heterosexual, que se postuló a sí misma como objetiva, universal, abstracta y capaz de neutralidad valorativa. Estas características constituyen, al decir de Diana Maffia, «estereotipos androcéntricos del saber». Así, las mujeres fueron colocadas del lado del irracionalismo, de la superstición, de las creencias subjetivas, y la ciencia comenzó a consolidarse como jurisdicción de varones, que se instituyeron a sí mismos como los únicos legitimados para decir la verdad sobre el mundo.
la independencia de la iglesia
Se perdió la confianza en un fin único (la salvación) para el conjunto de lo creado. En consecuencia, aparecieron fines particulares que fueron delimitando esferas que adquirieron una racionalidad particular desvinculada de las demás. Así, la política (independizándose de la religión y la teología) postuló su propio fin: la obtención y conservación del poder, desarrollando una racionalidad (un método) propia. No interesaba ya para qué se obtiene el poder, puesto que eso supondría postular fines extrapolíticos a los que el poder estaría subordinado. Lo único que interesaba era el poder (político) mismo. El ejemplo paradigmático se encuentra en la obra de Nicolás Maquiavelo quien se ocupó de construir una «ciencia política» independiente de la religión y de la moral cristiana. También la economía se independizó de todo otro fin que no sea el propio: el lucro o la ganancia, desarrollando una racionalidad autónoma.
La ciencia: el dominio técnico de la naturaleza y su razón el mét. cientif.
consecuencias de esas nuevas esferas científicas
Un efecto colateral de la constitución de esta «esfera científica» fue la fragmentación interna de la ciencia, es decir, la especialización, que reprodujo a escala cada vez menor el mismo fenómeno: la postulación de una finalidad propia y una racionalidad o método propios independientes de todos los demás.
¿Qué caracteriza a la ciencia moderna de la naturaleza?
En primer lugar, la eliminación de las cualidades de las cosas, análoga a la disolución del tiempo y del espacio cualitativos del mundo medieval. Galileo distinguió en todas las cosas naturales cualidades objetivas o primarias (tangibles) y cualidades subjetivas o secundarias(relativa a los sentidos).
segundo lugar, Galileo redujo todo lo complejo a lo simple, ateniéndose a lo constante o regular, de modo que pudieran predecirse y controlarse los hechos. Es Lo «natural» de la naturaleza ese orden,
tercer lugar, la ciencia moderna postuló el aislamiento de una región de lo que es, la limitación del campo, la especialización del interés y la subdivisión del trabajo.
cuarto lugar, la ciencia moderna tiende a resolverse en el ámbito de la técnica, entendida como una forma de hacer y producir recursos para satisfacer las necesidades por medio de instrumentos. El mundo se convierte así en dominable más que comprensible y sólo es comprensible lo que se puede producir y reproducir.
El problema de las ciencias del espíritu y la respuesta de
Wilhelm Dilthey
A mediados del siglo XIX, ante el éxito de las ciencias exactas y el auge del positivismo, se plantea el problema de cómo justificar metodológicamente las “ciencias del espíritu”, cuyo objeto de estudio no es el mundo natural sino la realidad histórico-social. El positivismo planteaba que, si estos saberes eran realmente “ciencias”, entonces debían poder fundamentar rigurosamente su método.
W, Dilthey distingue dos tipos de métodos, la de la explicación y la de la comprensión. Las ciencias naturales buscarían, según él, explicar los fenómenos naturales a partir de hipótesis y leyes “universales”, mientras que las ciencias del espíritu buscarían comprender una realidad humana histórica a partir de sus manifestaciones exteriores.
Dilthey tomará como modelo de comprensión el método de la «Hermenéutica», que es un método que fue inventado para interpretar textos (en su origen, se trataba de textos religiosos), popularizado por Friedrich Schleiermacher (1768-1834).
¿Cómo se conocer algo, según la Filosofía Hermenéutica del siglo XX?
Para la filosofía hermenéutica del siglo XX conocer algo es interpretarlo. Del mismo modo que interpretamos un texto, también interpretamos la realidad. Cuando cada uno de nosotros leemos una palabra, le estamos dando un sentido a ciertos ‘signos’ que percibimos con los sentidos.
cuando conocemos, interpretamos, y cuando interpretamos, lo hacemos desde un “horizonte de sentido”, es decir, desde un contexto.
¿Qué es un horizonte de sentido?
Un horizonte de «sentido» es el marco a partir del cual interpretamos las cosas, y ese marco está constituido, por ejemplo, por nuestro contexto social, económico, cultural, político, sexual, étnico, la comunidad lingüística a la que pertenecemos, la historia de nuestra vida, etc. Así como interpretamos los signos lingüísticos, interpretamos toda la realidad.
¿Por qué no es posible un saber absoluto?
Todos percibimos lo mismo por nuestros sentidos, pero lo significamos a partir de nuestra pre-comprensión de las cosas. No es posible, por lo tanto, el conocimiento absoluto de las cosas, porque los seres humanos somos seres finitos, y porque los horizontes de comprensión son históricos. De aquí se deriva que no sea posible alcanzar un fundamento último o definitivo en ningún saber o ciencia.
La interpretación y el poder
Es verdad (como plantea Dilthey en contra del modelo de las ciencias naturales, que son explicativas) que no hay un sentido ni absoluto, ni universal, ni dado de una vez y para siempre, sino que más bien hay interpretaciones del mundo. Pero esas interpretaciones son siempre el efecto de un ejercicio de poder, es decir, surgen como producto o resultado del ejercicio de determinadas relaciones de poder (sociales, económicas, sexuales, de género, raciales, etarias, etc.). Los múltiples poderes existentes en la sociedad, al ejercerse, imponen sus cosmovisiones, sus valores, sus sentidos, sus usos del sentido, sus tablas de valoración.
¿A qué se refiere Friedrich Nietzsche con su frase «No hay fenómenos morales, sino una interpretación moral de los fenómenos»?
Friedrich Nietzsche plantea que: «No hay fenómenos morales, sino una interpretación moral de los fenómenos»; con esto quería decirnos que los fenómenos, en sí mismos, no son ni buenos ni malos, sino que la “bondad” o “maldad” es puesta por aquél que interpreta dicho fenómeno. Es decir, que ningún fenómeno (ni natural, ni moral, ni social, ni político, ni sexual, etc.) tiene un sentido y un valor en sí mismo y por sí mismo; lo que hay es un poder o una serie de poderes que se imponen, y que imponen sus sentidos y sus valores (su interpretación, sus “horizontes de comprensión”) a todos los fenómenos.
Karl Marx y su denuncia hacia la interpretación burguesa de las sociedades
Karl Marx denuncia a los economistas y a los filósofos de su época, porque consideraba que ambos realizan una interpretación burguesa del mundo, de la sociedad, del ser humano, del trabajo, de la cooperación, de la producción y la reproducción, de la propiedad, de la familia, y del dinero; en cambio, para Marx, nuestra tarea no consiste en ponernos a “interpretar” el mundo en el que vivimos, sino que más bien consiste en transformarlo radicalmente («la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos»); es decir, consiste en transformar radicalmente las relaciones de poder, y como resultado de ello, transformar el sentido y el valor de todas las cosas.
Filosofas feministas y su crítica hacia la sociedad patriarcal
las filósofas feministas denuncian la interpretación hetero-cis patriarcal que (en nuestras actuales sociedades estatales y capitalistas) se tiene del cuerpo, del sexo, del género, de la sexualidad, de la edad, la raza, la belleza, etc.; planteando, además, que el binomio «varón»/«mujer» es, en sí mismo, una construcción social hetero-cis normada y alienante (y no un dato biológico, ni natural, ni universal, ni esencial, ni el fundamento mismo de lo humano).
¿Cómo estudia el movimiento las ciencias naturales? ¿Qué problema surge de esta perspectiva?
En el conocimiento de la naturaleza se aborda el movimiento desde la perspectiva de lo inmóvil. El problema que se plantea aquí es ¿Cómo sería posible un conocimiento de lo que se mueve, pero dando lugar a la comprensión del movimiento? ¿Cómo sería posible comprender el movimiento mismo?
¿Cómo concibe las ciencias naturales a la realidad? ¿Qué accidentes puede sufrir?
Las ciencias de la naturaleza conciben a la realidad como substancia, entendida como “algo que es en sí mismo y por sí mismo”. La substancia es lo que realmente es. La substancia puede tener distintos accidentes: cantidades, cualidades, propiedades, estar en distintas posiciones, lugares o tiempos, sufrir diversas pasiones o efectuar distintas acciones, establecer diferentes relaciones, pero todo accidente, acción o relación es de la substancia, depende de la substancia que permanece invariable en su naturaleza.
Las ciencias y los conceptos
Las ciencias de la naturaleza tienden a definir, a conceptualizar, a fijar los significados de las cosas verdaderamente reales (substancias). Así, el conocimiento verdadero (la ciencia misma) no es más que una relación entre distintos conceptos. La verdad misma es una relación entre conceptos, es decir, un juicio, una proposición.
Hegel y Marx, y el ser humano como acción
Hegel y Marx se percataron de que lo cultural y humano no puede definirse como substancia permanente ni como naturaleza fija, sino que tiene que ser comprendido como acción. El ser humano no es otra cosa que lo que él se hace. Hegel sostiene que “la actividad es la esencia del espíritu [del ser humano, de la cultura]; [él] es su propio producto; y así es su comienzo y también su término [es decir, es movimiento, es proceso, es devenir]. Su libertad no consiste en un ser inmóvil [o permanente], sino en una continua negación de lo que amenaza anular la libertad”.
Hegel y Marx transformaron la concepción de la ciencia al buscar comprender no las substancias sino los procesos
¿Qué es lo que caracteriza al ser humano según Hegel?
Lo que caracteriza al ser humano. En sentido afirmativo: es la lucha por afirmarse a sí mismo, por realizarse y darse una identidad, por hacerse un mundo. En sentido negativo: es la lucha para destruir toda amenaza a la libertad ya realizada.
La realidad como proceso
La realidad considerada como proceso, como devenir, es la dialéctica. Desde una perspectiva dialéctica la realidad no se piensa como lo que ya está hecho, lo que ya está dado, sino como lo que se hace, lo que deviene, lo que llega a ser.
La realidad como dialéctica
Al afirmar que la realidad es dialéctica, se identifica la realidad con lo cambiante y lo invariante sólo es concebible como una abstracción que separa lo que es esencialmente móvil del movimiento en el que está inmerso. Sin embargo, para Hegel y Marx la ciencia no se reduce al conocimiento de las abstracciones del entendimiento, sino que ella es el conocimiento de lo que deviene. El error de las filosofías y de las ciencias anteriores ha sido -para Hegel-, suponer que más allá del movimiento había “algo” que permanecía inmóvil.
La respuesta de Hegel y Marx es que no hay que buscar lo permanente más allá del cambio sino en el cambio. Lo permanente en el cambio es su orden, su lógica, su estructura. Lo permanente en el cambio es la dialéctica. Con Hegel y Marx, la razón se historiza, se fluidifica, deviene, se dialectiza, no es “abstracta” sino concreta.
Hegel, y la identidad del sujeto y el objeto
A diferencia de la ciencia moderna de la naturaleza que partía de la separación sujeto/objeto- Hegel afirma la identidad del sujeto y del objeto en la historia. El objeto deviene sujeto, la naturaleza deviene cultura. En consecuencia, el sujeto –incluido el sujeto de la ciencia- es, también, un momento de la realidad. La realidad es comprensible porque es producto de la misma actividad y de la misma lógica –más o menos desarrollada, más o menos compleja- que constituye tanto al objeto como al sujeto.
Planos de realidad de Hegel
Hegel distingue el plano de la realidad inmediata del de la realidad mediata o compleja. La vida y la acción cotidianas se desenvuelven dentro de la realidad inmediata, en cambio, la ciencia y la filosofía requieren el desarrollo de las mediaciones, porque su objetivo es comprender y fundamentar lo inmediato. En este sentido, el científico y el filósofo hablan de una realidad compleja, de una realidad que se ha desarrollado por la acción de los hombres en la historia y que ha sido comprendida por la acción de los científicos y los filósofos.
Dialéctica natural y dialéctica espiritual
Se puede distinguir una dialéctica natural y una dialéctica espiritual, cultural, histórica o humana. La dialéctica de la naturaleza es un movimiento incompleto, es una dialéctica truncada, es un movimiento más pobre y más simple que el movimiento humano o cultural, porque en la naturaleza no hay superación, ya que cuando se conoce la forma o la estructura de un movimiento, de un desarrollo, ya se lo conoce todo. Con la cultura, con lo humano, con la historia, la cosa es más compleja porque el comienzo y el fin no coinciden. En el ámbito de lo humano, de la libertad, de la cultura, hay superación o, como Hegel la llama, “sublimación”. cada etapa es más compleja que las anteriores y de lo más complejo se puede entender lo más simple pero no a la inversa. “Más compleja” significa que las incluye, que las integra.
Procesos espirituales
con los procesos espirituales en donde el punto de partida y el resultado están en niveles diferentes. Que el nivel al que se llega sea superior significa que es más complejo, más rico, más real, más racional; en términos de Hegel: más libre. Entre el orden natural y el cultural hay una ruptura, una discontinuidad.
Procesos historicos
En los procesos históricos el desarrollo implica siempre una superación, un enriquecimiento, una mayor complejidad porque, además, cada una de las etapas por las que se pasa no excluye a la anterior, sino que la incluye
Proceso dialectico
todo momento de desarrollo, todo proceso dialéctico pasa por tres etapas: (1) un comienzo, un impulso, una primera situación que es el punto de partida, lo que está dado, lo natural, lo sabido o, como Hegel lo llama, lo en sí. (2) Éste es el segundo paso de todo movimiento dialéctico: la realización de lo que no se es todavía. (3) Y todo movimiento concluye naturalmente en la realización de ese impulso. Éste es el resultado del proceso de desarrollo: la realización de lo que se es.
La concepción de la realidad según Hegel
Hegel no piensa a la realidad como algo que ya está realizado, sino que la realidad es lo que se llega a ser, es lo que se efectiviza, lo que se realiza. Se puede decir que no se es todavía, no se ha realizado todavía lo que se puede y en ese sentido se está “en proceso de”, pero esto puede ser dicho de toda realidad. Toda realidad está “en proceso de”, está “en camino de”, “en movimiento de”, y es ese movimiento. Para realizar eso que todavía no se es hay que dejar de ser lo que ya se es.
¿Qué es la libertad según Hegel?
La realización es efectivizar eso, es ser capaz de realizar una actividad. Es por eso que desde la perspectiva hegeliana la libertad no se concibe como algo que se tiene, sino que la libertad es algo que se ejerce, es algo que se hace. En la medida en que se vive como seres libres, se es libre o se va siendo libre. La libertad es lo que se realiza, es lo que se efectiviza, si no se lo puede efectivizar no se es.
El modelo de la ciencia moderna
El modelo de la ciencia moderna se edificó sobre la base de la concepción cartesiana del sujeto, para la cual el conocimiento y el dominio de la objetividad se fundamentan en la capacidad conciente y racional del hombre.
Las modernas filosofías
Las modernas filosofías del sujeto desde Descartes hasta Kant y la Ilustración pusieron a la razón humana como fundamento y centro del conocimiento y de la realidad.
Proceso de descentralización del sujeto
En el siglo XX se inició signado por un radical proceso de descentralización del sujeto, emblemáticamente representado por las obras de Darwin, Marx, Nietzsche y Freud.
[Proceso de descentralización del sujeto] Darwin
Darwin sostenía que el hombre no derivaba de Dios en tanto Ser Creador, sino que era el producto de la evolución de las especies inferiores, de los simios.
Los planteos de Marx y Darwin muestran que la conciencia y la razón del sujeto están determinadas y se derivan de procesos “materiales” o “biológicos”
[Proceso de descentralización del sujeto] Marx
Marx había mostrado que las fuerzas productivas materiales derivadas de las necesidades, y no lo que los hombres creen o piensan, son el verdadero motor de la vida en sociedad y de la historia.
Los planteos de Marx y Darwin muestran que la conciencia y la razón del sujeto están determinadas y se derivan de procesos “materiales” o “biológicos”
[Proceso de descentralización del sujeto] Nietzsche
Nietzsche revelaba que los valores superiores no eran sino la expresión suprema del instinto de venganza encarnado en la rebelión de los esclavos, es decir, una inversión de los valores originarios
[Proceso de descentralización del sujeto] Freud
Freud sostenía que la conciencia humana, como la punta de un iceberg, no era más que un emergente superficial de las fuerzas originarias del hombre profundamente sumergidas en lo inconsciente
[Proceso de descentralización del sujeto] El movimiento surrealista
El movimiento surrealista, en el ámbito estético, se alimentó de esta concepción que demanda la liberación de las fuerzas del inconsciente, en su crítica radical a la sociedad burguesa, defendiendo toda expresión de lo inconsciente y denunciando la falsa moralidad de la sociedad de su tiempo.
consecuencia de los cuestionamientos en el proceso de descentralización del sujeto
Como consecuencia de los cuestionamientos en el proceso de descentralización del sujeto, la concepción del sujeto vigente en los cinco últimos siglos ha entrado en crisis y con ella el modelo de ciencia construido sobre esta base. El “sujeto conciente y racional” deja de ser considerado como la base y el fundamento tanto del orden social y político como del modelo científico y técnico. Por este motivo, se ha comenzado a hablar de un “sujeto sujetado” en lugar de un sujeto autónomo y racional, señalando la necesidad de abandonar las concepciones que parten los individuos soberanos para comenzar a pensar en marcos intersubjetivos, en redes complejas que constituyen diversas modalidades de subjetividad.